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2015/08/15

SALES DE BAÑO, FLAKKA Y OTRAS COSAS

DROGAS EMERGENTES

En los últimos años ha habido un crecimiento sin precedentes del número y disponibilidad de nuevas drogas sintéticas denominadas DROGAS EMERGENTES. En 2014 se identificaron por primera vez 101 nuevos psicofármacos y nuevas drogas siguen apareciendo. Estos productos se venden comúnmente como "drogas legales" (legal highs), productos químicos de investigación (research chemicals), o como productos "no aptos para el consumo humano." A menudo se venden a través de Internet,  o en tiendas dificilmente reguladas, como productos que imitan los efectos de drogas más conocidas. 

LAS SALES DE BAÑO (MEFEDRONA y α-PVP)

Como decíamos, son sustancias sintéticas que emulan el efecto de otras drogas. El 25I-NBOME imita el efecto del LSD. Las llamadas "sales de baño" ofrecen efectos similares a las anfetaminas. Son las más frecuentes de estas nuevas drogas en los Estados Unidos. Por lo menos 77 diferentes "sales de baño" se utilizan en todo el mundo. Además, se han identificado otras 30 nuevas "sales de baño" por primera vez en 2014. Sin embargo, aparte de control sobre el envenenamientos y las incautaciones, poco se sabe sobre la epidemiología de estas nuevas drogas.


Las "sales de baño" son un diverso grupo de "drogas de diseño" derivadas de la feniletilamina llamadas catinonas sintéticas. Actúan de forma similar a la catinona, una pseudo-anfetamina presente en las hojas del khat. Las "sales de baño"pueden ser ingeridas, inhaladas o inyectadas. Contienen mezclas de fenetilaminas como la mefedrona (conocida como MCAT, miau miau, Purple Wave, Cloud 9) o como la alfa-PVP, también conocida como Flakka.



Mefedrona
Mefedrona


Según informes forenses de 2010, la mefedrona fue entre las "sales de baño" la más prevalente en los EE.UU, pero en 2015 lo serían la metilona, ​​MDPV, y la alfa-PVP. Algunas de estas drogas son ya ilegales en los EE.UU. Como las "sales de baño" se vuelven controladas, nuevas versiones emergen, y temporalmente son "legales". Una situación similar está ocurriendo con los cannabinoides sintéticos (llamado"spice", "K2" o pescao), que son las "drogas legales sintéticas" más frecuentes en los EE.UU. A medida que se prohiben, surgen nuevas modificaciones de las mismas (legales).

TOXICIDAD DE LAS SALES DE BAÑO

El uso de "sales de baño" se asocia con numerosos efectos adversos cardíacos, psiquiátricos (psicosis), neurológicos, gastrointestinales y pulmonares. En 2011 el uso de "sales de baño" fue relacionado con más de 20.000 visitas a urgencias en los EE.UU. Los envenenamientos y muertes relacionadas con su uso también se han venido produciendo en diferentes festivales musicales de gran tamaño. Si bien las encuestas que utilizan muestreos específicos sugieren altas tasas de uso entre los asistentes a vida nocturna, se sabe muy poco acerca de las tasas de consumo en los EE.UU. que no sean los informes hospitalarios sobre las intoxicaciones.



FLAKKA, MEFEDRONA, BATH SALTS, LEGAL HIGHS, MDMA, ALPHA PVP, SPICE,
Diferentes tipos de legal highs


ESTUDIO DEL CONSUMO DE LAS SALES DE BAÑO

El siguiente análisis examina el uso de las "sales de baño" en una muestra representativa nacional de estudiantes de secundaria. Unos 15.000 alumnos de en torno a 18 años de 130 institutos de EEUU a lo largo de 48 estados fueron preguntados sobre el uso de "sales de baño" alguna vez durante los últimos doce meses y posibles correlatos de uso de otras drogas.

Los resultados sugieren que el 1,1% de los estudiantes de secundaria informan haber usado "sales de baño" en los últimos 12 meses. El uso alguna vez en la vida de cada una de las 11 drogas ilícitas evaluadas fueron un factor de riesgo fuerte para el uso de las "sales de baño". La mayoría (> 90%) de usuarios de "sales de baño" informaron de uso alguna vez en la vida de alcohol o marihuana, y el uso de cocaína, LSD, crack o heroína era por lo menos diez veces más frecuente entre los usuarios "sales de baño".

La prevalencia (1,1%) fue idéntica a la  del uso de "sales de baño" en una muestra de estudiantes universitarios y la prevalencia de 12 meses del uso mefedrona (una de las "sales de baño" más común) en un estudio con asistentes a la vida nocturna en la ciudad de Nueva York.

A pesar de que su uso no cambió significativamente entre los dos años analizados en este estudio, la percepción del riesgo asociado con el uso de las "sales de baño" ha aumentado de manera espectacular del 25% en 2012 al 39% en 2013. El factor de riesgo más robusto es el uso de otras drogas ilícitas. La mayoría de los usuarios de "sales de baño" han consumido alcohol o la marihuana, y el uso de otras drogas como la cocaína en polvo, el LSD, el crack y la heroína era por lo menos diez veces más frecuente entre los usuarios de dichas "sales de baño". 



α-PVP - Flakka



Los resultados sugieren que, si bien el uso de "sales de baño" se ha cubierto ampliamente por los medios de comunicación, su uso no es muy frecuente entre los estudiantes de secundaria en los EE.UU. Sin embargo, es importante continuar estudiando las "sales de baño" para identificar nuevos productos similares con el fin de informar a la prevención y la rápida detección de epidemias potenciales.




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2013/09/01

KETAMINA

Ketamina


La ketamina (IC-581) o (RS)-2-(2-Chlorophenyl)-2-(methylamino) cyclohexanone es un anestésico general disociativo, no barbitúrico y no narcótico, descrito por Domino y colaboradores en 1965. La anestesia producida por esta sustancia es diferente a la de los anestésicos clásicos en el sentido de que causa un peculiar estado de inconsciencia en el que la persona no está dormida ni anestesiada, sino desconectada de su cuerpo y de su entorno. Se produce una disociación funcional de dos áreas cerebrales: el tálamo-neocortex y el sistema límbico. 

La ketamina se introdujo en la práctica clínica anestésica para sustituir a la fenciclidina (PCP) que ocasionaba los citados efectos disociativos y que, poco después, se observarían también con la ketamina.Ya los soldados estadounidenses heridos durante la guerra de Vietnam recibieron anestesia con ketamina debido a su amplio margen de seguridad y los jóvenes de aquella época comenzaron a utilizarla con fines recreativos y como parte de las protestas contra la guerra de Vietnam. La ketamina se ha venido utilizando, ampliamente, en la medicina veterinaria, y los viales estériles con este fin siguen siendo, en la actualidad, desviados para uso recreativo. La ketamina no esta sometida al control internacional y se vende, con frecuencia, como alternativa al éxtasis. Esta sustancia es muy popular en el este y sur de Asia. La mayor parte de la ketamina se produce, y es incautada, en esta región. Las incautaciones se han triplicado en el periodo 2005- 2009.






Presentación comercial de Ketamina 100 mg iny.
Presentación comercial de Ketamina 100 mg iny.


Nomenclatura Ketamina


La ketamina se denomina, generalmente, de alguna de las siguientes maneras: Anestésico para caballos, Bump, K, Ket, Kit- Kat, Kizzo, Special K, Vitamina K, Mono Mix, o Business Monkey, Keta, ketamina, Keller, Super K, Super Ácido, etc. Curiosamente, en Reino Unido, también se denomina Horse (caballo) y Cat Valium (valium para gatos), por tratarse de un anestésico utilizado en estos animales. En Estados Unidos también se la ha denominado L.A. Coke (Cocaína de Los Ángeles). La combinación de ketamina y cocaína recibe el nombre de CK o Calvin Klein y cuando se consume mezclada en porros de marihuana se le llama Mary-Kay (María-K).


Para referirse al peculiar estado que la sustancia provoca, los consumidores hablan del "estado K", dicen que han visitado el "K-land" o la "Zona-K". En su versión inglesa también dicen que han pasado el "agujero K" (K-Hole). En el Reino Unido y los Estados Unidos los usuarios de ketamina reciben el nombre de "K-Heads" (Cabezas-K) o "K-Holers".



Vías de administración de la Ketamina


La ketamina se caracteriza por su versatilidad en cuanto a posibles vías de administración. Cuando se utiliza con fines recreativos, casi todas las vías son posibles aunque la más frecuentemente utilizada es la vía nasal, esnifando polvo de ketamina desecado.


• Vía intravenosa e intramuscular: En forma líquida, por vías intravenosa o intramuscular. Son las utilizadas por “psiconautas” y adictos a la ketamina.

• Vía rectal: Consiste en su inserción, en forma líquida, por esta vía.

• Vía nasal: Esnifada en forma de polvo, como si se tratase de cocaína o anfetamina.

• Vía pulmonar: Puede añadirse un poco de polvo al hacer porros de marihuana o hachís, o impregnando con el polvo un cigarrillo que previamente ha sido mojado con la lengua. También se pueden impregnar los cigarrillos con la ketamina en forma líquida y esperar a que se sequen un poco, pero en este caso la concentración del principio activo será mucho menor.

• Vía oral: Tanto en polvo como en forma de líquido aunque éste tiene un sabor desagradable (como si fuese aspirina en polvo y salada). Puede consumirse directamente o mezclada con zumos o refrescos. En su presentación como tabletas, comprimidos o cápsulas suele estar mezclada con MDMA (“éxtasis”).

Farmacología de la Ketamina


La ketamina es una ciclohexilina, la (R,S)-2-(O-clorofenil)-2-metilamino- ciclohexan-1-ona. Pertenece a la familia de los llamados anestésicos disociativos junto a la fenciclidina (PCP, “polvo de ángel”) (Figura 26). Es parcialmente soluble en agua (1:4) y alcohol (1:14), y muy liposoluble, por lo que atraviesa con facilidad la barrera hematoencefálica, alcanzando el sistema nervioso central. El producto comercial en España se presenta en viales en una solución ligeramente ácida (pH 3,5-5,5) y a concentración de 50 mg de ketamina base por mililitro de solución (Figura 27). Esta preparación contiene una mezcla racémica al 50% de los dos isómeros ópticos o enantiómeros que existen: isómero S(+) ketamina (1-ketamina, isómero levógiro) y R(-) ketamina (d-ketamina, isómero dextrógiro). Cuando se administran por vía intravenosa, los dos isómeros difieren en su farmacocinética y en sus efectos. El S(+)K posee una potencia analgésica y anestésica superior a la del R(-)K. Asimismo, posee una eliminación y recuperación anestésica más rápida, comparado con la mezcla racémica y con el enantiómero R(-)K(79). No obstante, el R(-) K tiene efectos alucinógenos y, a dosis anestésicas equipotentes, produce más reacciones psicomiméticas que el S(+)K y la mezcla racémica. Drogodependencias.

MOLECULA DE KETAMINA 3D
MOLECULA DE KETAMINA 3D



Con respecto a la farmacocinética, la ketamina, por vía intravenosa, muestra un porcentaje de unión a proteínas bajo (12%-27%). Se distribuye, rápidamente, a tejidos muy vascularizados (cerebro, corazón, pulmones), y luego se redistribuye a tejidos muscular y adiposo, en el que puede permanecer parte del producto y contribuir a su acumulación cuando se administra en dosis repetidas o en perfusión continua.


La administración concomitante de benzodiacepinas, práctica habitual en la aplicación clínica, prolonga el efecto de la ketamina. La presencia de insuficiencia hepática y renal no modifica significativamente la farmacocinética de la ketamina.

La ketamina es metabolizada por los sistemas enzimáticos hepáticos, principalmente por la vía del citocromo CYP3A4, y da lugar a dos metabolitos: norketamina (metabolito I), que es menos activo e hidroxi-norketamina (metabolito II). No es frecuente hallar, en orina o heces, ni los metabolitos, ni la propia ketamina en forma no conjugada. La semi vida de eliminación de la ketamina es de 2 a 3 horas. La biodisponibilidad de la ketamina administrada por vía oral o rectal es escasa, debido a su baja absorción y/o al elevado metabolismo de primer paso.


En relación con los aspectos neurobiológicos, la acción anestésica de la ketamina está asociada al bloqueo o antagonismo del receptor NMDA, que recibe este nombre por su principal agonista (N-metil-D-aspartato). El receptor NMDA (Figura 28) es miembro de la familia de receptores del glutamato y está formado, al menos, por dos subunidades (NMDAR1 Y NMDAR2A-2D). Tiene propiedades excitatorias neuronales y se ha implicado en la analgesia, anestesia y neurotoxicidad, mediadas por dichos neurotransmisores. La ketamina bloquea el canal del receptor NMDA de forma uso/dependiente, es decir, ocurre sólo cuando el canal iónico que lleva acoplado ha sido abierto.



El receptor NMDA


Hay muchos trabajos que han demostrado que los efectos analgésicos de la ketamina son mediados por su acción antagonista de los receptores NMDA. Existen altas concentraciones de éstos receptores a nivel medular y en zonas del sistema nervioso central relacionadas con las vías del dolor. Por otra parte, esta misma acción antagonista sobre los receptores NMDA es responsable del efecto relajante de la ketamina sobre el músculo liso bronquial.


La ketamina actúa también sobre los receptores opioides y ello se relaciona con su capacidad de producir analgesia en el sistema nervioso central y a nivel espinal, comportándose como agonista en los receptores kapa y como antagonista en los μ, aunque la especificidad de la interacción ketamina/receptor opiáceo, aún no está completamente aclarada. Se ha sugerido que la ketamina posee también un efecto anestésico local.




NEURORECEPTORES KETAMINA
NEURORECEPTORES KETAMINA


Manifestaciones clínicas por uso de Ketamina


1. Neurológicas y psiquiátricas



La ketamina administrada por vía intravenosa produce inconsciencia dosis-dependiente y analgesia. Como agente único, en su uso reglado como anestésico, produce un estado “cataléptico”, permaneciendo el paciente con los ojos abiertos, las pupilas moderadamente dilatadas y un nistagmo lento, con reflejos a la luz y corneales intactos, pudiendo producir vocalización, movimientos intencionados no relacionados con la estimulación quirúrgica e hipertonía muscular. A dosis subanestésicas (>100 ng/ml) posee una gran potencia analgésica que produce un periodo de analgesia postoperatoria prolongado.

La duración tras la administración aislada de una dosis anestésica general (2 mg/kg intravenoso) es de 10-15 minutos y la orientación temporo- espacial se recupera en 15-30 minutos aunque también todo ello se ve influido por la utilización conjunta de otros anestésicos.

En el electroencefalograma (EEG), la ketamina es capaz de reducir la actividad de las ondas α, mientras que las ondas β, δ, y τ se incrementan. La actividad τ indica la actividad analgésica de la ketamina y las ondas α indican su ausencia.

La ketamina produce reacciones psicológicas indeseables, que tienen lugar durante el despertar de la anestesia y se denominan reacciones de emergencia. Las manifestaciones habituales son sueños vívidos, delirios, alucinaciones, sensación de flotar y, en algunas ocasiones, experiencias disociativas o extracorpóreas que se han relacionado con las experiencias cercanas a la muerte. También se han descrito agitación, gemidos, llanto, gritos y verbalización irracional.

Se producen en la primera hora, generalmente desaparecen en una o varias horas y pueden afectar, aproximadamente, al 10-30% de los pacientes adultos que reciben ketamina como parte única o principal de la técnica anestésica. Numerosos factores tales como la edad, la dosis, el sexo, la susceptibilidad psicológica y los fármacos que se administran concomitantemente influyen sobre la incidencia de este tipo de reacciones. Clínica de desintoxicación.

La ketamina se ha utilizado para el tratamiento de diferentes tipos de dolor (neuralgia post-herpética, oncológico, miembro fantasma, dolor post amputación, dolor lumbar y postlaminectomía, distrofia simpático- refleja, fibromialgia, etc., comprobándose que reduce la cantidad de morfina necesaria para aliviar el dolor y atenúa o impide la aparición de tolerancia a morfina. No obstante, debido a los riesgos en el caso de uso prolongado, el uso de ketamina como analgésico se reserva para casos muy seleccionados.

El consumo habitual de ketamina, como droga de abuso, se ha asociado con la aparición de ataques de pánico y ansiedad, problemas de memoria, dificultades de concentración y flashbacks. Parece muy probable que su uso en grandes dosis o de forma continuada pueda provocar daño cerebral selectivo a largo plazo. Estos efectos del consumo crónico podrían tardar en desaparecer desde meses hasta dos años después de haber abandonado el consumo.

Bajo los efectos de la ketamina, la persona puede perder el control de sus actos durante varias horas, llegando incluso a perder la consciencia y la memoria. Esto puede dar lugar a situaciones enormemente peligrosas, sobre todo, si se tiene en cuenta la capacidad analgésica que tiene esta droga ya que, en caso de sufrir heridas graves, es muy probable que no se sintieran o no se les diese importancia, pudiendo tener consecuencias graves para la integridad del consumidor o de terceros.

La ketamina puede favorecer que personas con síndrome depresivo piensen en el suicidio o intenten suicidarse y que personas agitadas se vuelvan violentas y agresivas. Esta capacidad es común para otras muchas drogas (p.ej. el alcohol) pero, bajo los efectos de la ketamina, la muerte adquiere una representación bastante peculiar y distinta a la que producen otras sustancias y puede conllevar consecuencias muy diferentes. Se han publicado trabajos científicos en los que se relacionan el suicidio con el consumo mezclado de alcohol y ketamina.

Asimismo, consumir ketamina en fiestas rave y discotecas aumenta la posibilidad de tener un “mal viaje” debido a la intensidad de los estímulos a los que se está expuesto (luces, sonido, gente...). Se incrementa, además, la posibilidad de sufrir daños físicos debido a la incapacidad que provoca la sustancia.

Tras el consumo prolongado de ketamina se evidencia, con técnicas de imagen, una disminución en el volumen de la sustancia blanca en ambos lóbulos frontales y en la región temporal izquierda de la corteza cerebral, aunque el mecanismo preciso de estas acciones permanece desconocido.

Por último, la ketamina posee un efecto antidepresivo que fue descubierto, de forma fortuita, en 1994. Posteriormente, algunos trabajos han confirmado la acción antidepresiva de la ketamina, sobre todo, en pacientes con depresión grave y que se han mostrado resistentes a los tratamientos habituales. Este efecto no parece asociarse al efecto de la ketamina sobre los receptores NMDA.

2013/07/31

ADICCION AL SEXO

LA ADICCIÓN AL SEXO

Existe controversia sobre lo que algunos expertos en salud mental denominan adicción al sexo. ¿Se trata de un trastorno mental o de algo más? En 2010 se incluyó por vez primera en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), la "biblia" de la psiquiatría mundial, y lo que hasta ese momento era para muchos "un cuento chino", se convirtió en la excusa perfecta en la que se escudaban personajes como el actor Michael Douglas o Tiger Woods para justificar sus infidelidades. Sin embargo, su clasificación como trastorno mental ha sido efímero, ya que en la última revisión de esta 'biblia' de la salud mental, las adicciones sexuales no han logrado "pasar el corte".

A pesar de ello, muchas personas han achacado sus problemas de pareja, económicos o laborales y de cualquier índole a su adicción al sexo. Algunos sexólogos estiman que un 6% de la población tiene este problema. Pero ¿realmente existe esta enfermedad o es un invento para hacer negocio?

Sexo compulsivo o simplemente deseo

Por primera vez, investigadores de la Universidad de Los Ángeles (UCLA) en California, han evaluado cómo se comporta el cerebro en las denominadas "personas hipersexuales". Es decir, aquellas que tienen problemas para controlarse ante la visión de imágenes sexuales. El estudio encontró que la respuesta del cerebro en estas personas no estaba relacionada con la gravedad de su hipersexualidad, sino que se relacionaba con su nivel de deseo sexual.

En otras palabras, según la investigadora Nicole Prause: "la hipersexualidad no parece explicar las diferencias cerebrales en la respuesta sexual más que simplemente por el hecho de tener una libido más alta". La doctora Prause, coordinadora del trabajo que se publica en Socioaffective Neuroscience and Psychology, cree que este hallazgo es importante porque "es la primera vez que los científicos han estudiado específicamente las respuestas del cerebro de las personas que se identifican con problemas de hipersexualidad".

Impulso sexual fuera control

El diagnóstico de la adicción al sexo se asigna a aquellas personas que tienen impulsos sexuales que sienten fuera de control. Personas que se implican con frecuencia en conductas sexuales anómalas que les han producido consecuencias negativas, como el divorcio o la bancarrota. Un adicto al sexo tiene poca capacidad para reducir o controlar dichos comportamientos. Pero estos síntomas no son necesariamente representativos de una adicción; de hecho, un potente deseo sexual, no patológico, también podría explicar este conjunto de problemas.

Una forma de discernir entre un problema patológico y un deseo sexual elevado consiste en medir la respuesta del cerebro a los estímulos que generaran imágenes de contenido sexual en personas que reconocen tener problemas sexuales. Y, aseguran los investigadores, si de verdad sufren de adicción al sexo, la respuesta del cerebro a dichos estímulos sexuales visuales debería ser mucho mayor, similar a la que experimentan los cerebros de personas adictas a la cocaína al ver a las imágenes de la droga, tal y como han demostrado numerosos estudios.

De esta forma, los voluntarios vieron las imágenes y fueron controlados mediante electroencefalografía (EEG), una técnica no invasiva que mide las ondas cerebrales. Es decir, la actividad eléctrica generada por las neuronas cuando se comunican entre ellas.

En el estudio participaron 52 voluntarios: 39 hombres y 13 mujeres, con edades comprendidas entre 18 y 39 años, que dijeron tener problemas para controlarse ante la visión de imágenes sexuales. En primer lugar, completaron cuatro cuestionarios sobre comportamiento y deseo sexual, compulsiones sexuales y consecuencias negativas sobre la conducta sexual. Los resultados de los voluntarios fueron muy similares a los de aquellos catalogados como adictos al sexo.


ADICCION AL SEXO VALENCIA

ADICCION AL SEXO


Sexo explícito y adicción

Los voluntarios vieron una serie de fotografías elegidas cuidadosamente para evocar tanto sensaciones agradables como desagradables. "Incluían cuerpos desmembrados, pero también personas cocinando o esquiando y, por supuesto, escenas de sexo. Algunas de éstas eran imágenes románticas, mientras que otras mostraban sexo explícito", señala Prause.

En concreto, los investigadores estaban interesados en la respuesta del cerebro unos 300 milisegundos después de que apareciera cada imagen, lo que se conoce como "respuesta P300". Esta medida básica, explica Prause, ha sido utilizada en cientos de estudios de neurociencia internacionales, incluidos los estudios sobre adicción e impulsividad. "La respuesta P300 es mayor cuando una persona se da cuenta de algo nuevo o es de especial interés para ella". 

Los investigadores esperaban que la respuesta P300 a las imágenes sexuales se correspondiesen con el nivel de deseo sexual de la persona, como habían mostrado estudios anteriores. Pero, además, preveían que esta respuesta en los adictos al sexo tuviera un repunte con la visión de las imágenes sexuales. Sin embargo, los resultados no mostraron esta asociación. Es más, encontraron que la respuesta P300 no estaba relacionada con las mediciones hipersexuales. Aunque ha habido muchas especulaciones sobre los efectos de la adicción sexual en el cerebro, este estudio proporciona evidencia que desmonta dichas teorías. "Si el trabajo puede ser replicado, los hallazgos representan un gran desafío para las teorías existentes sobre la adicción al sexo".



2012/01/23

SMARTPHONE Y ADICCIONES

LOS ADICTOS AL TELÉFONO MÓVIL EN VALENCIA


Llevo días leyendo noticias sobre un estudio publicado por la Universidad de Worcester en Inglaterra que resultan muy interesantes. Hablan del impacto que tiene el uso continuo de los "samartphones" o teléfonos inteligentes en la población, por cierto, cada vez a edades más tempranas. Habla de como naturalizamos dichos efectos sin prácticamente darnos cuenta de si estamos o no atravesando esa línea invisible que separa el uso del abuso o la dependencia. 

Es curioso, los que utilizan estos dispositivos caen con frecuencia en un tipo de conducta que, pretendiendo mejorar el rendimiento académico, laboral o profesional, acaban "esclavizándose" a múltiples niveles. Sirva como ejemplo, casos de personas que notan las vibraciones de notificación de "un mensaje nuevo" sin que estos existan. Necesidad compulsiva de contar en cualquier sitio y en cualquier momento lo que se está haciendo y cosas por el estilo. Parece cuanto menos, interesante.


“Los smartphones se usan cada vez más para ayudar a las personas a afrontar distintos aspectos de sus vidas. La cuestión es que, mientras más los usamos, más dependientes nos volvemos, y en realidad aumentamos el estrés en vez de aliviarlo. El problema no es la tecnología en sí, sino más bien el uso que se hace de ella".

Este nuevo modo de vivir, hiperconectados, aumenta los niveles de estrés y con esto, enfermedades relacionadas como gastritis, cardiopatías, insomnio y tensión muscular. Incluso, la falta del teléfono móvil y de conexión a internet les produce una sensación de angustia similar a la abstinencia. Se le llama nomofobia.



adicción al móvil valencia


La adicción al móvil en Valencia. La ansiedad por estar ahí


Todo está naturalizado. En Valencia la conducta es semejante, según la psicóloga María Adela Mondelli para quien “el uso de los smartphones está tan naturalizado que nadie lo discute; es totalmente aceptado que una persona mientras toma un café con una amigo conteste un mensaje. También está naturalizado que las personas intercambien mensajes de amor o amistad con personas que jamás conocieron y de este modo, viven un estado de ilusión permanente”. Se dicen cosas como “me voy a comer” o “buenos días, empezó el miércoles”, porque el hecho de decir algo está por encima de lo que se dice. Todo esto nos lleva a una conclusión: existe una marcada ansiedad por ‘estar ahí’. Por tener a todos cerca todo el tiempo, aunque sea a través de la pantalla de un móvil. Eso, sin duda, conlleva un alto nivel de estrés”.

Hasta ahora ese estado emocional era frecuentemente relacionado con el desarrollo de un trastorno de ansiedad generalizado, pero nuevos estudios han comprobado que el estrés aumenta con el uso de este tipo de tecnología, generando daños en el cerebro .