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VALENCIA ADICCIONES ®: MADRES CON HIJOS DROGODEPENDIENTES

09 noviembre 2011

MADRES CON HIJOS DROGODEPENDIENTES

Valencia a 28 de Noviembre del año 2000: Somos cinco mujeres que pertenecemos a la  Asociación de Mujeres Antígona*, nos reunimos en grupo porque sentimos la necesidad de compartir los problemas y angustias que supone ser madres de toxicómanos.Desde hace 25 años, el llamado mundo de la droga nos tiene en vilo. Por eso, reducir en una hoja escrita lo que hemos tenido que vivir, resulta difícil, y explicar qué era lo que nos hacía seguir adelante, también. Pero sabemos cómo nos ayuda a vivir mejor que las mujeres y hombres compartamos lo bueno y lo malo de nuestras vidas, Así, permitídnos que desde el corazón, os contemos cómo hemos llegado hasta aquí, cómo hemos podido vivir esta amarga y larga experiencia, algo para lo que no estábamos preparadas.

Nuestros hijos tienen ahora 25, 30, 40 años. Ellos son la primera generación en España que ha sufrido la embestida de este mal llamado droga. Su desarrollo humano tanto en la enseñanza, como en la profesión y el amor, no ha sido posible, ¡ todo lo han perdido ¡. Aún heridos en cuerpo y alma ellos son para nosotras el mejor regalo. Como dice Encarna: “ mi hijo trajo de la escuela el boletín de notas lleno de suspensos, la víspera de la muerte de Franco “. Ese fue el primer paso del doloroso camino en el que se había metido. 


Madres gallegas contra la droga


Cada una de nosotras, empezamos a saber que algo iba mal en la escuela, eran despedidos o abandonaban los trabajos, y sus relaciones de pareja acababan fracasando. Ellos  iban a la deriva, y nosotras contracorriente. La vida en casa se convirtió en un infierno de desconfianza, mentiras y reproches. Desaparecía el dinero (hasta las huchas de los más pequeños), todo cuanto tuviera algo de valor. Cada día nos hacíamos la misma pregunta ¿ hoy qué pasará  ¿....Días de angustia y noches en vela, sin saber donde están. Recorremos barrios peligrosos, hospitales, comisarías, vivimos pegadas al teléfono, con el estómago y la garganta seca. Es el miedo, la rabia, el dolor de saber que se están matando sin saber por qué. A veces sueñas que todo es una pesadilla, ¡ estás tan cansada ¡ que sería un dulce alivio dejarse morir, pues aunque no lo dices lo piensas. Pero de nuevo algo te dice....”sigue, sigue”....  Y una vez más, nos vimos en la calle con nuestros hijos a rastras ( casi físicamente ), en las consultas de médicos especialistas en drogodependencias, visitas a psicólogos, a psiquiatras, asistiendo a terapias de padres, llevándolos a centros de rehabilitación, rellenando instancias, papeles..... 




Se nos olvida la sonrisa., la alegría familiar ha desaparecido y en su lugar sentimos un permanente nerviosismo; se instala en nosotras el atroz sentimiento de culpa. ¿ Qué hemos hecho mal ¿. No hemos sabido educarlos. ¡ Les hemos fallado ¡. Y como madres asumimos la doble culpabilidad, porque les disculpamos, les defendemos, les tapamos lo malo para evitar broncas y peleas. Y así, sin perder la esperanza, seguimos nuestro peregrinar, buscando respuesta a esta sinrazón de vida; y nos cogemos a un clavo ardiendo, atentas a todos los programas de tratamiento y desintoxicación, públicos o privados, Vamos de un lado a otro buscando una salida en este túnel que parece no tener final. Hemos contado tantas veces nuestras, que nos quedamos desnudas de intimidad.

Y por último, llega lo inevitable, la cárcel, los arrestos domiciliarios, que nos tienen en continua vigilia para evitar que se escapen y todo sea peor. Así, entrar y salir de la cárcel se convierte en normalidad, y su deterioro físico es tan lamentable que a veces prefieres no verlos. Las colas de las visitas, primero en la Modelo y luego en Picassent, junto a tantas familias de raza gitana, son para nosotras parte de lo tristemente cotidiano. Solo hay algo a lo que no te acostumbras, ver al hijo que has acunado entre tus brazos tras unas rejas. Salir de allí con su mirada, oprime de tal manera el corazón, que a veces renuncias al permiso de visitas para no sufrir esa despedida. Hemos luchado cada día, para no ser las víctimas atrapadas en su mala suerte. Juntas hemos trabajado en lo que llamamos terapia de grupo. Una joven psicóloga nos ha ayudado a resistir. Hemos aprendido a liberarnos del sentimiento de culpa, a poner en orden tanto dolor acumulado, a ser solidarias entre nosotras, alegrándonos y celebrando el más mínimo avance de normalidad en ellos. 

Hoy, ya solo queremos ser fieles al compromiso que, desde la cuna, tenemos con nuestros hijos. El día que sus ojos nos miraron por primera vez, quedamos enganchadas para siempre. ¿ Cómo dejarles en la calle, si fuimos nosotras quienes les trajimos a este mundo en donde andan perdidos? Todavía nos queda ilusión para reunir alrededor de una mesa a los nuevos hijos que vamos encontrando en el camino. Sabemos que muchas madres han pasado y están pasando esta dolorosa experiencia. Para ellas nuestro abrazo y ánimo. Juntas podemos. 

Por Valencia Adicciones - Drogodependencias y otras Conductas Adictivas

*La Asociación de Mujeres "ANTIGONA", tiene sus orígenes en la Asociación de Vecinos "Vilanova del Grau" y es a partir de la Vocalía de la Mujer, de la referida Asociación, cuando germina la actual Antigona, fruto de la necesidad de compromiso, apoyo y solidaridad entre las mujeres, frente a la necesidad de abordar la diversidad de situaciones que emergen en la sociedad actual. Su año de creación es 1993, y físicamente se encuentran ubicadas en la C/ Trafalgar, 12 de Valencia, sede de la Asociación de Vecinos, que les cede el espacio, para poder llevar a término las diferentes actividades que` programan.

Dentro de este marco, como objetivo general, ANTIGONA

Este objetivo se desarrolla a partir de diferentes talleres, organizados en función de las demandas del grupo, entre ellos surgió la necesidad de un grupo de madres con hijos/as drogodependientes de crear un taller de ayuda mutua, que se traduce en un grupo terapéutico apoyado por una Trabajadora Social, Financiada esta profesional por la Asociación APROVAT, y que se reúne con una frecuencia semanal.

A partir de aquí, se crea una red de apoyo social entre las madres, progresivamente se ha ido avanzando y de ahí surge la necesidad de plasmar por escrito la reflexión fruto de la experiencia y el apoyo mutuo, que se ha configurado en el texto "VIVIR", que es objeto del Premio recibido desde la federación de Mujeres Progresistas de la Comunidad Valenciana, el pasado día 1 de Marzo de 2001.



Publisher IVATAD Valencia Adicciones
Author IVATAD Valencia Adicciones
    

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